Hola a todos los cimbrels (y a todas, que si no la Amafonia me echa bronca).
Lo prometido es deuda y aquí estoy, preparada para dar la chapa y hacer mucho el chorra, que si no practico se me olvida, y ya son años desde aquel arrebato de correspondencia casi diaria que mantuvimos y que dio como fruto las famosas frases para una vida, los energúmenos asilvestrados con su bolsa de mandarinas y un montón más de gilipolleces que nos hacían mear de la risa. Ya sé que no soy muy fisna, aunque no lo parezca, pero es que un día me harté de ser la Mari Puri de la Isabelita y empecé a convertirme en la de Acapulco. Y me sucedieron cosas como ir de juerga a pollerías, grabar anuncios de teletienda y dormir encima del enchufe de una manta eléctrica o que me "dispararan en los bares" (que tiene gracia el asunto).
Ahora quiero ser extremeña, y cantar jotas con los brazos en jarras, y decir ¡chacho!, y bailar "la Yesca" a las cinco de la tarde en plena calle, y hacer liadas, muchas liadas...
Besos con fruición
martes, 26 de junio de 2007
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